
"Suck on That". Más allá que un simple gesto.
Sin asumir roles que no me corresponden, psicólogo, sociologo, filósofo, analista o político, me acerco a este tema desde la humildad y mi propia experiencia como ser humano, hombre, ciudadano y padre. No para emitir un juicio de valor, sino para reflexionar, comprender y reafirmar mi apoyo al movimiento feminista, tan necesario como, en ocasiones, malinterpretado o rechazado por quienes lo observan desde su propia conveniencia o desconocimiento. Desde mi propia perspectiva, y no desde ideas impuestas por otros, busco entender su esencia y generar una reflexión que invite a la conciencia y al debate constructivo. Cada día, y especialmente hoy, me detengo a pensar en ello. Como hombre, me siento parte de esta lucha, porque la igualdad no es una causa ajena, sino un principio que nos concierne a todos.Me indigna ver cómo algunos/as, aferrados/as a ideas obsoletas o al miedo de perder privilegios, intentan frenar el avance hacia una sociedad más equitativa. Sus argumentos vacíos y su resistencia al cambio no hacen más que reforzar la necesidad de seguir alzando la voz. Al mismo tiempo, también es preocupante cómo ciertas posturas extremas desvirtúan el verdadero sentido del feminismo, convirtiéndolo en una lucha contra el hombre en lugar de una reivindicación de igualdad. La radicalización de cualquier causa genera división y confusión, alejándonos del verdadero objetivo: construir un futuro justo para todos.No nos dejemos engañar por quienes buscan enfrentarnos. La igualdad no es una batalla entre géneros, sino un camino que hombres y mujeres debemos recorrer juntos.Por todo ello, y con el afán de documentarme para ser objetivo y pragmático, presento esta exposición, que además firmo de la mejor manera que sé: con una ilustración que fusiona, resalta y reivindica el feminismo a través de un gesto históricamente asociado al machismo.
Feminismo: Igualdad y su Malinterpretación en el Debate Social
El feminismo es un concepto que, a pesar de su sencillez en su definición teórica, ha sido objeto de confusión, distorsión y manipulación. En muchos espacios de debate, encontramos posturas que buscan deslegitimarlo, ya sea por desconocimiento, por miedo al cambio o por la influencia de ciertos discursos que lo presentan como una amenaza. Pero, ¿qué es realmente el feminismo y por qué algunas personas lo ven como un ataque en lugar de una lucha por la igualdad?
Feminismo y Justicia: Reflexión sobre la Ley del "Solo Sí es Sí"Un ejemplo de cómo el feminismo y la justicia deben ir de la mano es la Ley del "Solo Sí es Sí", que busca fortalecer la protección de las víctimas de agresiones sexuales. Su principio fundamental es que el consentimiento debe ser claro y afirmativo, evitando interpretaciones ambiguas que puedan favorecer la impunidad de agresores. Sin embargo, una de las preocupaciones legítimas que surgen en torno a esta ley es si puede existir un desbalance en la presunción de inocencia y si, en algunos casos, la credibilidad de la mujer puede otorgar una ventaja jurídica automática. Si bien los casos de denuncias falsas son estadísticamente bajos, existen, y pueden generar consecuencias devastadoras tanto para la persona denunciada como para el sistema judicial, que debe invertir recursos en investigar si se trata de una acusación legítima. La justicia debe ser neutral y contar con herramientas eficaces para evaluar pruebas, testimonios y contexto, evitando sesgos que puedan perjudicar a cualquiera de las partes. Un sistema legal equilibrado no solo protege a las víctimas reales, sino que también evita que la ley sea utilizada de manera oportunista por personas que quieran instrumentalizarla con fines ajenos a la verdad. La igualdad real solo se consigue con un sistema justo que valore cada caso con imparcialidad y profundidad.
Porque somos víctimas de cómo nuestro cerebro procesa estos conceptos subjetivos, influenciados por un sinfín de condicionantes. A menudo ignoramos la historia y priorizamos lo que nos conviene en función de nuestras circunstancias del momento. Por ello, quizás, en ocasiones, el enemigo está en casa.

Desde un punto de vista psicológico, la percepción de un piropo puede variar enormemente dependiendo del contexto, la intención y la sensibilidad de la persona que lo recibe. Un "estás muy guapa" puede ser recibido como un halago en un contexto adecuado o como una invasión si se da en una situación de vulnerabilidad, incomodidad o con insistencia. Aquí radica el problema: no es solo la frase en sí, sino el momento, la forma y la percepción individual de la mujer que lo recibe.Desde el punto de vista judicial, esto plantea un dilema complejo. ¿Cómo puede un juez determinar si un piropo fue un acto de cortesía, una herramienta de seducción legítima o un acto de acoso? Para ello, se deben valorar varios factores:
- El contexto: No es lo mismo un comentario espontáneo en una conversación mutua que una frase dicha en la calle a una desconocida que no ha dado pie a ello.
- El tono e insistencia: Un solo comentario puede no ser acoso, pero la repetición, el tono intimidante o una actitud invasiva pueden cambiar su significado.
- La reacción de la persona que lo recibe: Aunque subjetiva, su incomodidad es clave. Sin embargo, no debe ser el único criterio para dictaminar si hubo delito.
- La intencionalidad del emisor: No todos los piropos se dicen con la intención de incomodar, pero en algunos casos, pueden enmarcarse dentro de una actitud de dominio o cosificación.
La justicia debe encontrar un punto de equilibrio que proteja a las mujeres sin criminalizar interacciones sociales naturales. La dificultad radica en que la percepción de una mujer puede hacer que un comentario le resulte hiriente, aunque el emisor no haya tenido intención de ofender. No se trata de prohibir los halagos, sino de generar conciencia sobre el impacto que pueden tener en diferentes circunstancias.En última instancia, el debate sobre los piropos y el acoso verbal no debe centrarse solo en la legalidad, sino en la educación social y el respeto mutuo. Más que temer a una posible denuncia, es más útil aprender a identificar cuándo una acción puede resultar invasiva y cuándo es bienvenida. De esta manera, se construye una convivencia basada en la empatía, evitando malentendidos innecesarios y fomentando relaciones más saludables entre hombres y mujeres.
El Feminismo No Resta, Suma
El feminismo no pretende quitar derechos, sino garantizar que todas las personas tengan acceso a las mismas oportunidades. No busca un enfrentamiento entre hombres y mujeres, sino la deconstrucción de estructuras que han sido injustas durante siglos.Es fundamental que los jóvenes comprendan que el feminismo no es su enemigo. El verdadero debate no es "hombres contra mujeres", sino justicia contra desigualdad. Cuestionar y debatir es sano, pero hacerlo desde el conocimiento y no desde la desinformación es el verdadero camino hacia una sociedad más equitativa.
Feminismo, Identidad y Libertad de Ser
El feminismo como lucha por la igualdadEl feminismo, en su esencia más pura, es una lucha por la igualdad de derechos y oportunidades entre mujeres y hombres. A lo largo de la historia, las mujeres han tenido que pelear por derechos que hoy consideramos fundamentales: el derecho al voto, a la educación, a decidir sobre su propio cuerpo, a la independencia económica y a una vida libre de violencia y discriminación.Sin embargo, en la actualidad, este movimiento ha sido malinterpretado y, en algunos casos, atacado por quienes lo ven como una amenaza. Existen personas que se aferran a ejemplos de radicalismo para desacreditar el feminismo en su totalidad, sin comprender que la esencia del movimiento es la equidad, no la supremacía de un género sobre otro.
Zoe Saldaña: Un símbolo de lucha y representaciónPara comprender la relevancia del feminismo hoy en día, podemos tomar como referencia figuras como Zoe Saldaña. Su carrera es una prueba viviente de la lucha constante contra el racismo y el machismo en la industria del cine. Siendo una mujer de ascendencia hispana y afrodescendiente, ha enfrentado barreras que van más allá del talento o la preparación.Zoe Saldaña es un gran ejemplo de perseverancia y talento en una industria que históricamente ha sido difícil para las mujeres, especialmente para aquellas de origen hispano y afrodescendiente. Su éxito no solo radica en su capacidad actoral, sino en cómo ha sabido abrirse camino en un entorno donde el racismo y el machismo siguen siendo obstáculos reales.El reconocimiento de Zoe Saldaña llega en un momento de tensiones políticas y sociales, especialmente en Estados Unidos, donde el debate sobre la migración, el racismo sistémico y los derechos de las minorías sigue siendo un tema candente. Su victoria no es solo un logro personal, sino un símbolo de resistencia y superación para muchas personas que ven en ella un referente de lucha contra la discriminación. En un contexto en el que políticas restrictivas y discursos de odio han ganado protagonismo, su éxito envía un mensaje poderoso: el talento y la perseverancia trascienden las barreras impuestas por la sociedad. Su premio nos recuerda que la diversidad en el cine no solo enriquece la cultura, sino que también es un reflejo necesario de la realidad global.Más allá de su éxito en la actuación, Zoe Saldaña se ha consolidado como una voz firme en la lucha por la equidad racial y de género. Ha utilizado su plataforma para visibilizar la falta de oportunidades para las mujeres y personas racializadas en Hollywood, denunciando la necesidad de una mayor inclusión y representación justa en el cine. Como mujer afrodescendiente e hispana, ha sido consciente de los obstáculos que enfrentan las minorías y ha abogado por cambios estructurales en la industria del entretenimiento.
Su éxito, culminado con el reciente reconocimiento en los Premios Oscar, representa no solo un logro personal, sino un avance en la representación de mujeres que históricamente han sido marginadas en Hollywood. En un contexto político tenso, donde el discurso antimigratorio y racista ha resurgido con fuerza, este reconocimiento a Saldaña es un mensaje claro: el talento y la perseverancia deben estar por encima de los prejuicios.
La Ilustración: "Suck on That" - El arte como manifestación de la libertad
En relación a todo ello, me gustaría presentar de nuevo mi ilustración, inspirada en Zoe Saldaña, llevada a un plano de ficción que transmite un mensaje de autonomía y poder personal. Realizada en el año 2022, para mi se ha convertido ya en mi símbolo de feminismo y empoderamiento.La frase "Con mi mente, cuerpo y alma hago lo que me da la gana" encapsula el derecho inalienable de cada persona a ser dueña de sí misma, de sus decisiones, de su imagen y de su vida. La pose de la figura femenina en la ilustración es desafiante, con un gesto que podría interpretarse como irreverente, pero que en realidad es una afirmación de su independencia, incluso su empoderamiento."SUCK on THAT" o "CHÚPATE ESA", es una declaración directa contra un mundo que aún está distorsionado por el machismo. Es un recordatorio de que la mujer no necesita permiso para existir, para expresarse ni para decidir sobre su cuerpo o su destino. Es una respuesta a quienes buscan controlar, censurar o minimizar la voz de las mujeres bajo pretextos morales, culturales o legales. En un mundo derivado y desviado aún por el machismo, la mujer se alza, con gesto chulesco, como una reivindicación entre iguales. Dueña absoluta de su cuerpo y mente, libre de pensar y actuar según su parecer, en forma, medida, lugar y momento.
La equidad como camino, no la confrontaciónEn este debate, la clave no es la confrontación entre géneros, sino la construcción de un mundo en el que todas las personas, sin importar su sexo, raza o condición, tengan las mismas oportunidades. Es fundamental que la lucha por la equidad no sea utilizada como una herramienta de venganza o manipulación, ni que se tergiverse para justificar discursos de odio.El arte, la cultura y la representación son herramientas poderosas para seguir cambiando la mentalidad de la sociedad, y en este contexto, la imagen de mujeres fuertes, independientes y dueñas de sí mismas sigue siendo un acto de resistencia.…Y para cerrar, no puedo evitar sonreír y sentir orgullo al ver a Zoe Saldaña alzando ese Oscar. No solo porque lo merece con creces por su talento y esfuerzo, además de ser fan y seguidor suyo y de su trabajo desde hace tiempo, musa de ensayos y bocetos, sino porque su victoria es un símbolo de todo lo que el feminismo ha logrado. Esta ilustración que hice allá por 2022, inspirada en ella, fue mi manera de reivindicar la libertad de la mujer, su derecho a ser dueña de su cuerpo, su mente y su destino. Y hoy, con este reconocimiento, siento que también estamos celebrando esos avances.Pero no es solo un triunfo de las mujeres, sino de todos. Porque la lucha por la igualdad no es una guerra de géneros, sino una causa de la humanidad. Hombres y mujeres juntos hemos construido este camino, y aunque aún quede mucho por recorrer, cada paso nos acerca a un mundo más justo. Así que celebremos no solo a Zoe, sino a todas y todos los que seguimos defendiendo la libertad, el respeto y la dignidad, sin importar sexo, raza, religión o condición. Porque al final, de eso se trata: de humanidad.Porque somos víctimas de cómo nuestro cerebro procesa estos conceptos subjetivos, influenciados por un sinfín de condicionantes, especialmente aquellos ligados a nuestra personalidad, educación, experiencia y análisis de las diferentes situaciones y temáticas que nos afectan según la época. A menudo ignoramos la historia y priorizamos lo que nos conviene en función de nuestras circunstancias del momento. Por ello, quizás, en ocasiones, el enemigo está en casa. Porque la inteligencia nos hace torpes.Con mi mente, cuerpo y alma hago lo que me da la gana.Porque soy dueña de mi pensamiento, de mis actos y de mis ganas,… del quién o qué, del cómo, del cuándo, del dónde y el porqué,… dueña de mi ser.Soy,… mujer. Soy Feminista.No al odio y al miedo,… viva la Libertad.
Víctor Pérez* Artículo creado para Asociación Cultural Espacio 10 Sevilla
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